Nicolas Maduro en Kazajistan

Foto: EFE / El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, durante su participación en la cumbre de la Organización para la Cooperación Islámica.

Pese a que la tormenta sigue allí, pareciera que las aguas se han calmado en Venezuela, donde el número de protestas en la calles en contra del presidente Nicolás Maduro han disminuido a un nivel considerable.

En tanto, el líder chavista ha mantenido activa su agenda de trabajo encaminada a estabilizar la situación financiera y desarrollo del país sudamericano, el cual se encuentra en crisis económica desde 2013.

Fortalecer relaciones diplomáticas

A diferencia de Estados Unidos y países de América Latina, así como de la Unión Europea (UE) que condenaron las acciones del régimen madurista, los países árabes se han pronunciado como grandes aliados de Venezuela.

Dicha alianza la confirma la llegada del jefe de Estado venezolano a Kazajistán, país de Asia Central, donde participó este domingo en la cumbre de la Organización para la Cooperación Islámica (OIC, por sus siglas en inglés), asegurando en primera instancia que resistirá las presiones de Washington “manteniendo la unidad”.

El nexo diplomático entre ambos países se remonta al año 2011 cuando el entonces presidente Hugo Chávez designó al venezolano David Velásquez como embajador no residente en Kazajistán y se hizo entrega de credenciales el 31 de mayo de ese año.

En enero de 2015, Maduro instaló formalmente una embajada en la capital Astaná, motivada a intensificar relaciones entre ambas naciones a través de un memorando de entendimiento para la cooperación en ciertas áreas.

Consolidar nuevos mercados energéticos-petroleros

Además de intensificar sus relaciones diplomáticas con los países del Medio Oriente, el mandatario venezolano se encuentra en Kazajistán para consolidar lazos con miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y No-OPEP, cuyo propósito es regular la oferta y el precio existente del hidrocarburo.

“Tenemos un objetivo importante: consolidar relaciones con países No OPEP, que forman parte del acuerdo global que viene rigiendo desde enero entre la OPEP y los productores No OPEP”, expresó Maduro a su arribo al país centroasiático.

De ese modo, el ejecutivo federal se reunió con sus homólogos de Irán, Hassan Rouhani, y de Turquía, Reecep Tayyip Erdogan, así como con el presidente de Kazajistán, Nursultán Nazarbáyev.

Asimismo, tuvo su participación en la cumbre de OIC como presidente del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), cuya finalidad es no alinearse a ninguna de las superpotencias, ya sea la Unión Soviética o Estados Unidos, organización internacional que consta de 120 países.

Por ahora, el objetivo del gobierno venezolano es buscar nuevos mercados que alimenten el ingreso de divisas al país caribeño desde la producción de petróleo, principal industria local, así como consolidar relaciones con países de la No-OPEP.

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