Un nuevo caso de esclavitud laboral ha salido a la luz en Estados Unidos en donde dos programas de rehabilitación han sido acusados de traficar personas y cometer fraude.

Según el portal de noticias, Sin embargo, el juez retirado Thomas Landrith, es culpable de ser el principal impulsor de un programa en el que los presos están obligados a trabajar tiempo completo para Coca Cola sin recibir paga.

El proyecto social lleva por nombre, Southern Oklahoma Addiction Recovery (SOAR) y tiene como finalidad que los imputados realicen dichas labores si quieren evitar la cárcel.

Además, se les exige que declaren que no tienen empleo y entreguen sus cupones alimenticios a las autoridades que manejan el programa.

Actualmente, SOAR tiene 45 personas que trabajan para la embotelladora, en negocios de limpiezas de auto y en compañías de techos.

Después de que dicha investigación, Coca Cola Bottling Co. informó que dejaría de participar en el programa, pues están en contra del trabajo forzado.

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